48 49
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Emiliano López, Eugenia Caronello y Horacio Bustingorry
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efec-
tos sobre el trabajo y los trabajadores (Argentina,
2015-2019)1
Ana Natalucci
CONICET-EIDAES/UNSAM; FSOC/UBA
anatalucci@gmail.com
Francisco Favieri
CONICET-GEIS-FACSO/UNSJ
franciscofavieri@gmail.com
Resumen
Este artículo analiza la reconguración de las relaciones laborales durante
el gobierno de Cambiemos, entendiendo por tal el conjunto combinado de
políticas, estrategias y discursos orientados a modicar la participación de la
clase trabajadora en la estructura económica. Nuestro argumento se orienta
a mostrar que, frente a la imposibilidad de avanzar en materia legislativa, el
gobierno impulsó una reforma “de hecho”, de carácter regresivo debido a
su intención de mejorar las condiciones y benecios del capital. En térmi-
nos metodológicos, seguimos una estrategia multimétodo, considerando las
principales características del mercado de trabajo, la ofensiva ocial contra
el poder sindical y la conictividad. Como resultado de este proceso, se pro-
dujo la reconguración de la clase trabajadora con mayor heterogeneización
respecto de sus condiciones laborales, salariales, y consecuentemente en
su cobertura del sistema de protección social, lo que contribuyó a generar
nuevos consensos en torno a futuras reformas.
Palabras clave: organizaciones sindicales, reforma laboral, mundo del traba-
jo, Cambiemos, neoliberalismo
Abstract
This article analyses the reconguration of labour relations during the
Cambiemos government, meaning the combined set of policies, strategies
1- Agradecemos a los/as evaluadores/as por sus comentarios minuciosos, que permitieron
mejorar sustancialmente el manuscrito y al Comité Editorial por su apoyo y dedicación a lo
largo del proceso de publicación.
Año 10. Nº 22. Julio 2025
50 51
and discourses aimed at modifying the participation of the working class in
the economic structure. Our argument is aimed at showing that, faced with
the impossibility of making progress in legislative matters, the government
promoted a “de facto” reform, of a regressive nature due to its intention to
improve the conditions and benets of capital. In methodological terms, we
followed a multi-method strategy, considering the main characteristics of the
labour market, the ocial oensive against union power and conict. As a
result of this process, the reconguration of the working class took place
with greater heterogeneity regarding its working and salary conditions, and
consequently its coverage by the social protection system, which contribut-
ed to generating new consensus around future reforms.
Keywords: trade unions, labor reform, world of work, Cambiemos, neoliber-
alism
Resumo
Este artigo analisa a reconguração das relações de trabalho durante o go-
verno Cambiemos, entendida como o conjunto combinado de políticas, es-
tratégias e discursos destinados a modicar a participação da classe traba-
lhadora na estrutura econômica. Nosso argumento visa mostrar que diante
da impossibilidade de avançar em questões legislativas, o governo promoveu
uma reforma “de facto”, de natureza regressiva devido à sua intenção de me-
lhorar as condições e benefícios do capital. Em termos metodológicos, segui-
mos uma estratégia multimétodo, considerando as principais características
do mercado de trabalho, a ofensiva ocial contra o poder sindical e o coni-
to. Como resultado deste processo, a reconguração da classe trabalhadora
ocorreu com maior heterogeneidade nas suas condições de trabalho e sala-
riais, consequentemente na sua cobertura do sistema de proteção social, o
que contribuiu para gerar novos consensos em torno de reformas futuras.
Palavras-chave: organizações sindicais, reforma trabalhista, mundo do tra-
balho, Cambiemos, neoliberalismo
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Introducción
El 31 de octubre de 2017, luego de haber ganado las elecciones legislativas
de medio término2, el gobierno de Cambiemos presidido por Mauricio Macri
envió al Senado de la Nación un “paquete” de reformas scal, previsional y
laboral. Sobre este último, Macri declaró que el proyecto buscaba fomentar
el empleo privado formal y, al mismo tiempo, combatir la industria del juicio
(Gasalla, 31 de octubre de 2017). El proyecto incluía 145 artículos modicato-
rios de la ley de Contrato de Trabajo orientados a la desregulación del mun-
do del trabajo, introducir la gura del trabajador independiente, reemplazar
el sistema de indemnizaciones por un fondo de cese laboral sectorial y una
generosa moratoria para los evasores de la seguridad social (Martín, 1 de
noviembre de 2017).
Si bien no fue el único proyecto que impulsó el gobierno en materia laboral3,
su particularidad radicaba en que constituía una reforma integral y estructu-
ral. Con este proyecto se cerraba la etapa de “gradualismo electoral” (Vare-
si, 2018) o de “ajuste gradual” (Cantamutto y López, 2019), e iniciaba otra
donde el gobierno se proponía profundizar las reformas que venía aplicando
en los diferentes sectores. Hasta entonces, el objetivo se había orientado a
un “shock distributivo”, especícamente para la reducción del llamado “cos-
to laboral”, para lo cual, entre otras estrategias, se habilitaron una cantidad
signicativa de despidos en el sector privado y estatal, donde el gobierno
actuó con una lógica de disciplinamiento (Cantamutto y López, 2019). En la
nueva etapa, el objetivo se orientó a modicar la normativa a n de facilitar
la exibilización de las relaciones laborales que implicaba la contracción de
los derechos asociados al trabajo. Es menester mencionar que este proyecto
fue enviado en un contexto regional particular, sobre todo porque en Brasil el
gobierno de Michel Temer impulsó en agosto de 2017 las leyes 13467/2017,
conocida como Reforma Trabalhista, que modicaba “201 puntos de la CLT
(código laboral de Brasil) y la ley 13429/2017 que liberaliza la tercerización y
ampliaba el contrato temporal” (D’Urso, 2021, p. 2).
2- El tema de la reforma laboral estuvo en la agenda pública desde las elecciones presi-
denciales de 2015. Es innegable el posicionamiento ideológico de la coalición Cambiemos
al respecto. Sin embargo, hasta las elecciones legislativas el gobierno no realizó un planteo
abierto sobre el tema, ni tampoco envió un proyecto al Congreso. Cfr. Letra P (2 de septiem-
bre de 2017).
3- Entre mayo de 2018, el gobierno dividió el proyecto original: 1) regularización del trabajo
no registrado, 2) educación para el trabajo (Sistema de Prácticas Formativas) y 3) la crea-
ción de la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud (AGNET). Para datos
coyunturales, véase Primera Fuente OnLine (2 de mayo de 2018); para un análisis integral,
véase Barrera Insúa y Pérez (2019) y Reiri (2022). En diciembre de 2018, Macri anunció el
envío al Congreso de otro proyecto de reforma laboral que nalmente no sucedió (Lejtman,
2 de noviembre de 2017). En febrero de 2019, el gobierno decretó la reducción de los apor-
tes patronales (Sticco, 2019).
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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and discourses aimed at modifying the participation of the working class in
the economic structure. Our argument is aimed at showing that, faced with
the impossibility of making progress in legislative matters, the government
promoted a “de facto” reform, of a regressive nature due to its intention to
improve the conditions and benets of capital. In methodological terms, we
followed a multi-method strategy, considering the main characteristics of the
labour market, the ocial oensive against union power and conict. As a
result of this process, the reconguration of the working class took place
with greater heterogeneity regarding its working and salary conditions, and
consequently its coverage by the social protection system, which contribut-
ed to generating new consensus around future reforms.
Keywords: trade unions, labor reform, world of work, Cambiemos, neoliber-
alism
Resumo
Este artigo analisa a reconguração das relações de trabalho durante o go-
verno Cambiemos, entendida como o conjunto combinado de políticas, es-
tratégias e discursos destinados a modicar a participação da classe traba-
lhadora na estrutura econômica. Nosso argumento visa mostrar que diante
da impossibilidade de avançar em questões legislativas, o governo promoveu
uma reforma “de facto”, de natureza regressiva devido à sua intenção de me-
lhorar as condições e benefícios do capital. Em termos metodológicos, segui-
mos uma estratégia multimétodo, considerando as principais características
do mercado de trabalho, a ofensiva ocial contra o poder sindical e o coni-
to. Como resultado deste processo, a reconguração da classe trabalhadora
ocorreu com maior heterogeneidade nas suas condições de trabalho e sala-
riais, consequentemente na sua cobertura do sistema de proteção social, o
que contribuiu para gerar novos consensos em torno de reformas futuras.
Palavras-chave: organizações sindicais, reforma trabalhista, mundo do tra-
balho, Cambiemos, neoliberalismo
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Introducción
El 31 de octubre de 2017, luego de haber ganado las elecciones legislativas
de medio término2, el gobierno de Cambiemos presidido por Mauricio Macri
envió al Senado de la Nación un “paquete” de reformas scal, previsional y
laboral. Sobre este último, Macri declaró que el proyecto buscaba fomentar
el empleo privado formal y, al mismo tiempo, combatir la industria del juicio
(Gasalla, 31 de octubre de 2017). El proyecto incluía 145 artículos modicato-
rios de la ley de Contrato de Trabajo orientados a la desregulación del mun-
do del trabajo, introducir la gura del trabajador independiente, reemplazar
el sistema de indemnizaciones por un fondo de cese laboral sectorial y una
generosa moratoria para los evasores de la seguridad social (Martín, 1 de
noviembre de 2017).
Si bien no fue el único proyecto que impulsó el gobierno en materia laboral3,
su particularidad radicaba en que constituía una reforma integral y estructu-
ral. Con este proyecto se cerraba la etapa de “gradualismo electoral” (Vare-
si, 2018) o de “ajuste gradual” (Cantamutto y López, 2019), e iniciaba otra
donde el gobierno se proponía profundizar las reformas que venía aplicando
en los diferentes sectores. Hasta entonces, el objetivo se había orientado a
un “shock distributivo”, especícamente para la reducción del llamado “cos-
to laboral”, para lo cual, entre otras estrategias, se habilitaron una cantidad
signicativa de despidos en el sector privado y estatal, donde el gobierno
actuó con una lógica de disciplinamiento (Cantamutto y López, 2019). En la
nueva etapa, el objetivo se orientó a modicar la normativa a n de facilitar
la exibilización de las relaciones laborales que implicaba la contracción de
los derechos asociados al trabajo. Es menester mencionar que este proyecto
fue enviado en un contexto regional particular, sobre todo porque en Brasil el
gobierno de Michel Temer impulsó en agosto de 2017 las leyes 13467/2017,
conocida como Reforma Trabalhista, que modicaba “201 puntos de la CLT
(código laboral de Brasil) y la ley 13429/2017 que liberaliza la tercerización y
ampliaba el contrato temporal” (D’Urso, 2021, p. 2).
2- El tema de la reforma laboral estuvo en la agenda pública desde las elecciones presi-
denciales de 2015. Es innegable el posicionamiento ideológico de la coalición Cambiemos
al respecto. Sin embargo, hasta las elecciones legislativas el gobierno no realizó un planteo
abierto sobre el tema, ni tampoco envió un proyecto al Congreso. Cfr. Letra P (2 de septiem-
bre de 2017).
3- Entre mayo de 2018, el gobierno dividió el proyecto original: 1) regularización del trabajo
no registrado, 2) educación para el trabajo (Sistema de Prácticas Formativas) y 3) la crea-
ción de la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud (AGNET). Para datos
coyunturales, véase Primera Fuente OnLine (2 de mayo de 2018); para un análisis integral,
véase Barrera Insúa y Pérez (2019) y Reiri (2022). En diciembre de 2018, Macri anunció el
envío al Congreso de otro proyecto de reforma laboral que nalmente no sucedió (Lejtman,
2 de noviembre de 2017). En febrero de 2019, el gobierno decretó la reducción de los apor-
tes patronales (Sticco, 2019).
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
52 53
Mientras el proyecto de ley seguía el procedimiento de tratamiento legislati-
vo y algunos grupos de la Confederación General del Trabajo (CGT) sostenían
reuniones con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, los sectores combativos
empezaron a movilizarse contra el mismo. El 20 de noviembre, la Corriente
Federal de los Trabajadores (CGT), la Central de los Trabajadores de la Argen-
tina (CTA-T) y la CTA Autónoma (CTA-A) realizaron un encuentro sindical en
Luján. Allí, Pablo Moyano –secretario Adjunto de la Federación de Camione-
ros–, denunció una “nueva Banelco” (Natalucci, 2019), recordada como la ley
de reforma laboral aprobada en mayo de 2000 en la que se difundió que el
gobierno presidido por Fernando De La Rúa había pagado coimas a los se-
nadores del Partido Justicialista (PJ) para su aprobación, reactivando los fan-
tasmas de corrupción. Aquel 20, los nucleamientos sindicales denieron una
movilización al Congreso. Ambas cuestiones fueron claves para que Miguel
Pichetto, presidente del bloque del PJ en el Senado, exigiera el aval público
de la CGT junto con su participación en la Comisión de Trabajo para que los
senadores votaran a favor (La Política Online, 23 de noviembre de 2017). El 29,
con la consigna “No es reforma, es ajuste. Basta!”, se concentraron miles de
manifestantes en el Congreso. El 14 de diciembre se organizó otra manifes-
tación que al ser duramente reprimida obligó a postergar la sesión. El 18 se
reanudó el debate en torno a la reforma previsional y con él la concentración
de manifestantes, junto con un paro convocado por la CGT; en horas de la
noche se organizaron cacerolazos. Ese día, con el trasfondo de la represión,
se aprobó la reforma previsional; la laboral quedó fuera del juego legislativo
por la alta movilización y el lobby parlamentario sindical.
Ahora bien, ¿el derrotero legislativo de Cambiemos implicó que no se haya
podido avanzar en la reforma de las relaciones laborales en un sentido re-
gresivo? No, más bien el gobierno impulsó cambios utilizando diferentes
medios y mecanismos. A partir de esta contextualización, nos proponemos
analizar la reconguración de las relaciones laborales durante el gobierno
de Cambiemos. Nuestro argumento se orienta a mostrar que el gobierno,
frente a la imposibilidad de modicar la legislación –en especial la Ley de
Contrato de Trabajo–, impulsó una reforma “de hecho”, entendiendo por tal
la intervención gubernamental sobre el mundo del trabajo a partir de estra-
tegias diversas con la intención de disciplinar a la clase trabajadora. Esta
reforma “de hecho” fue posible, por un lado, y principalmente, por la decisión
del gobierno nacional de avanzar sobre los derechos de los trabajadores en
una clave de precarización y liberalización del empleo asalariado. Por otro,
por la posición principalmente corporativa del movimiento obrero (respecto
de sus reclamos de recomposición salarial y despidos) y la imposibilidad de
construir espacios de lucha por fuera del orden “económico”. El resultado
de este proceso fue una mayor heterogeneización de la clase trabajadora
en términos de sus condiciones laborales y salariales, como también de la
cobertura de la seguridad social –como obra social y aportes–.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
El artículo está organizado en las siguientes secciones. Una primera don-
de exponemos los principales lineamientos teóricos y metodológicos. En la
segunda abordamos el giro neoconservador promovido por el gobierno na-
cional. Luego, nos dedicamos a reconstruir las estrategias de Cambiemos
para socavar el poder institucional de los sindicatos. En la cuarta sección,
exponemos los principales lineamientos para entender la conictividad para
contar con un panorama completo, más allá del accionar de los sectores más
combativos. Finalmente, ofrecemos una reexión de la reforma “de hecho” y
sus resonancias en el presente.
1. Perspectiva teórica y métodos
Respecto de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Cambiemos, la
literatura se ha ocupado de cuatro grandes temas. Primero, los análisis sobre
los cambios en las normativas que regulan la relación entre el capital-traba-
jo, que consideran el texto de los proyectos de ley (Marticorena, 2018; Harari
y Bill, 2021). Una segunda línea se concentró en “el efecto disciplinador de
la crisis económica en el mercado de trabajo [considerando] la hipótesis de
una suerte de reforma laboral ‘de hecho’” (D’Urso, 2021, p. 3), debido a cam-
bios en la política económica que incrementaron la desocupación, la preca-
rización y contribuyeron con el deterioro de los salarios. Tercera, Reiri (2022)
analizó la reforma a la luz de los cambios en la estructura del Ministerio de
Trabajo de la Nación como una estrategia para la creación de una nueva ins-
titucionalidad. Finalmente, una línea que pone en relación los proyectos le-
gislativos, la economía política del gobierno y la conictividad (Barrera Insúa
y Pérez, 2019). Este artículo dialoga con la segunda y cuarta línea, dado que
consideramos aspectos relativos a la política económica del gobierno, con-
siderando la dinámica de los principales indicadores del mercado de trabajo,
pero enfatizamos sobre la idea de reforma “de hecho” como una estrategia
deliberada del gobierno para avanzar con cambios en el mundo del trabajo.
En términos conceptuales, seguimos una concepción maximalista de la no-
ción de reforma, incluyendo aspectos económicos, laborales y normativos.
Si bien los contextos y condiciones económicas no explican por sí mismos
los cambios en el mundo del trabajo, como tampoco lo hacen las estrategias
sindicales, en términos epistemológicos no es posible estudiar la acción so-
cial –o colectiva– descontextualizada y desconociendo las condiciones que
la posibilitan o constriñen (Giddens, 2007). En tal sentido, vamos a conce-
bir la noción de reforma laboral no solo como modicación de la normati-
va relativa y especíca (sea la ley de contrato de trabajo o de asociaciones
sindicales, de empleo público, etcétera), sino como el conjunto combinado
de políticas, estrategias y discursos que tiene como n la modicación de
la participación de la clase trabajadora en la estructura económica a partir
de su disciplinamiento. Además, vamos a indicar que esas reformas son re-
gresivas cuando apunten a mejorar las condiciones y benecios del capital
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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Mientras el proyecto de ley seguía el procedimiento de tratamiento legislati-
vo y algunos grupos de la Confederación General del Trabajo (CGT) sostenían
reuniones con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, los sectores combativos
empezaron a movilizarse contra el mismo. El 20 de noviembre, la Corriente
Federal de los Trabajadores (CGT), la Central de los Trabajadores de la Argen-
tina (CTA-T) y la CTA Autónoma (CTA-A) realizaron un encuentro sindical en
Luján. Allí, Pablo Moyano –secretario Adjunto de la Federación de Camione-
ros–, denunció una “nueva Banelco” (Natalucci, 2019), recordada como la ley
de reforma laboral aprobada en mayo de 2000 en la que se difundió que el
gobierno presidido por Fernando De La Rúa había pagado coimas a los se-
nadores del Partido Justicialista (PJ) para su aprobación, reactivando los fan-
tasmas de corrupción. Aquel 20, los nucleamientos sindicales denieron una
movilización al Congreso. Ambas cuestiones fueron claves para que Miguel
Pichetto, presidente del bloque del PJ en el Senado, exigiera el aval público
de la CGT junto con su participación en la Comisión de Trabajo para que los
senadores votaran a favor (La Política Online, 23 de noviembre de 2017). El 29,
con la consigna “No es reforma, es ajuste. Basta!”, se concentraron miles de
manifestantes en el Congreso. El 14 de diciembre se organizó otra manifes-
tación que al ser duramente reprimida obligó a postergar la sesión. El 18 se
reanudó el debate en torno a la reforma previsional y con él la concentración
de manifestantes, junto con un paro convocado por la CGT; en horas de la
noche se organizaron cacerolazos. Ese día, con el trasfondo de la represión,
se aprobó la reforma previsional; la laboral quedó fuera del juego legislativo
por la alta movilización y el lobby parlamentario sindical.
Ahora bien, ¿el derrotero legislativo de Cambiemos implicó que no se haya
podido avanzar en la reforma de las relaciones laborales en un sentido re-
gresivo? No, más bien el gobierno impulsó cambios utilizando diferentes
medios y mecanismos. A partir de esta contextualización, nos proponemos
analizar la reconguración de las relaciones laborales durante el gobierno
de Cambiemos. Nuestro argumento se orienta a mostrar que el gobierno,
frente a la imposibilidad de modicar la legislación –en especial la Ley de
Contrato de Trabajo–, impulsó una reforma “de hecho”, entendiendo por tal
la intervención gubernamental sobre el mundo del trabajo a partir de estra-
tegias diversas con la intención de disciplinar a la clase trabajadora. Esta
reforma “de hecho” fue posible, por un lado, y principalmente, por la decisión
del gobierno nacional de avanzar sobre los derechos de los trabajadores en
una clave de precarización y liberalización del empleo asalariado. Por otro,
por la posición principalmente corporativa del movimiento obrero (respecto
de sus reclamos de recomposición salarial y despidos) y la imposibilidad de
construir espacios de lucha por fuera del orden “económico”. El resultado
de este proceso fue una mayor heterogeneización de la clase trabajadora
en términos de sus condiciones laborales y salariales, como también de la
cobertura de la seguridad social –como obra social y aportes–.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
El artículo está organizado en las siguientes secciones. Una primera don-
de exponemos los principales lineamientos teóricos y metodológicos. En la
segunda abordamos el giro neoconservador promovido por el gobierno na-
cional. Luego, nos dedicamos a reconstruir las estrategias de Cambiemos
para socavar el poder institucional de los sindicatos. En la cuarta sección,
exponemos los principales lineamientos para entender la conictividad para
contar con un panorama completo, más allá del accionar de los sectores más
combativos. Finalmente, ofrecemos una reexión de la reforma “de hecho” y
sus resonancias en el presente.
1. Perspectiva teórica y métodos
Respecto de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Cambiemos, la
literatura se ha ocupado de cuatro grandes temas. Primero, los análisis sobre
los cambios en las normativas que regulan la relación entre el capital-traba-
jo, que consideran el texto de los proyectos de ley (Marticorena, 2018; Harari
y Bill, 2021). Una segunda línea se concentró en “el efecto disciplinador de
la crisis económica en el mercado de trabajo [considerando] la hipótesis de
una suerte de reforma laboral ‘de hecho’” (D’Urso, 2021, p. 3), debido a cam-
bios en la política económica que incrementaron la desocupación, la preca-
rización y contribuyeron con el deterioro de los salarios. Tercera, Reiri (2022)
analizó la reforma a la luz de los cambios en la estructura del Ministerio de
Trabajo de la Nación como una estrategia para la creación de una nueva ins-
titucionalidad. Finalmente, una línea que pone en relación los proyectos le-
gislativos, la economía política del gobierno y la conictividad (Barrera Insúa
y Pérez, 2019). Este artículo dialoga con la segunda y cuarta línea, dado que
consideramos aspectos relativos a la política económica del gobierno, con-
siderando la dinámica de los principales indicadores del mercado de trabajo,
pero enfatizamos sobre la idea de reforma “de hecho” como una estrategia
deliberada del gobierno para avanzar con cambios en el mundo del trabajo.
En términos conceptuales, seguimos una concepción maximalista de la no-
ción de reforma, incluyendo aspectos económicos, laborales y normativos.
Si bien los contextos y condiciones económicas no explican por sí mismos
los cambios en el mundo del trabajo, como tampoco lo hacen las estrategias
sindicales, en términos epistemológicos no es posible estudiar la acción so-
cial –o colectiva– descontextualizada y desconociendo las condiciones que
la posibilitan o constriñen (Giddens, 2007). En tal sentido, vamos a conce-
bir la noción de reforma laboral no solo como modicación de la normati-
va relativa y especíca (sea la ley de contrato de trabajo o de asociaciones
sindicales, de empleo público, etcétera), sino como el conjunto combinado
de políticas, estrategias y discursos que tiene como n la modicación de
la participación de la clase trabajadora en la estructura económica a partir
de su disciplinamiento. Además, vamos a indicar que esas reformas son re-
gresivas cuando apunten a mejorar las condiciones y benecios del capital
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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por sobre la clase trabajadora, para la contratación, uso y remuneración del
trabajo (Krein y Giménez, 2018). Es importante esta aclaración, dado que en
algunos países –entre ellos Chile y México–, las reformas laborales de los
últimos años han sido progresivas en un sentido de ampliación de derechos
y mejoramiento sustancial de las condiciones laborales y salariales. La adje-
tivación “de hecho” puede no ser muy sosticada en términos conceptuales,
pero apunta a resaltar que pueden producirse reformas sin obligatoriedad
de modicar la normativa vigente. Esta cuestión ayuda a sopesar en parte la
profundidad de los cambios impulsados.
Ahora bien, las acciones sindicales en contextos de reformas pueden va-
riar. Al respecto, D’Urso (2021) se pregunta si la clase trabajadora debe cir-
cunscribirse a la lucha económica o también deben incluir la defensa de los
derechos asociados al mundo del trabajo. Coincidimos con la pregunta, pero
también con su respuesta, por lo que es necesario analizar cómo las organi-
zaciones sindicales construyen luchas orientadas a defender los derechos
asociados al mundo del trabajo. Esta pregunta de alguna manera retoma el
clásico planteo de Juan Carlos Torre (2012) respecto de las posiciones cor-
porativas y políticas, entendiendo por las primeras, la satisfacción de las ne-
cesidades económicas sectoriales y, por las segundas, su reconocimiento
como miembros plenos de la comunidad política; incluyendo la posibilidad
de intervenir en cuestiones de política nacional, la participación en instan-
cias representativas, etcétera (Natalucci, 2015). En el caso analizado, la prio-
ridad de la posición corporativa como la imposibilidad de construir espacios
de lucha terminaron favoreciendo la reforma laboral “de hecho” por parte del
gobierno. Para decirlo en términos coloquiales, en muchas negociaciones
colectivas los sindicatos priorizaron discutir la mantención del poder adqui-
sitivo antes que las condiciones laborales. Para ello, nos centraremos en las
principales características del modelo de acumulación, el mercado de traba-
jo, los salarios, las convenciones colectivas y la conictividad sindical.
En términos metodológicos, seguimos el “método mixto” (Fetters y Moli-
na-Azorin, 2017), que combina diferentes perspectivas analíticas, técnicas y
fuentes. Una de ellas son las series publicadas por el Instituto Nacional de
Estadísticas y Censos (INDEC) sobre datos del Producto Interno Bruto (PIB),
la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y datos del Índice de Precios al
Consumidor (IPC). Otra fuente corresponde a las bases publicadas por el
ex Ministerio de Trabajo: informes y series de empleo privado registrado y
negociación colectiva. Finalmente, utilizamos la base de datos “La protesta
social durante el gobierno de Cambiemos. Base de datos en protestas so-
ciales en Argentina 2015-2019” (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2021),
construida a partir de crónicas publicadas en el diario de tirada nacional La
Nación. El análisis se enfocó en tres variables: organización (quiénes protes-
tan); demandas (qué reclaman o reivindican) y repertorios (cómo).
Ana Natalucci y Francisco Favieri
2. Un nuevo ensayo neoconservador
La asunción del gobierno de Cambiemos implicó un nuevo ensayo neoconser-
vador, entendiendo por tal un programa de gobernabilidad cuyos fundamentos
se encuentran en la intersección entre el neoliberalismo económico y el conser-
vadurismo político (Contreras Osorio, 2006). A modo de caracterización general,
el gobierno de Cambiemos propuso la reinstauración de un consenso neoliberal
respecto de la redenición de las relaciones entre Estado y sociedad civil, una
tendencia tecnocrática de la gestión estatal y una profundización de las refor-
mas de mercado (Natalucci y Fernández Mouján, 2018). Sus políticas públicas se
orientaron hacia el ajuste y la reforma estructural, esto es “el programa del poder
económico concentrado” (Cantamutto y López 2019, p. 23), con el apoyo de sec-
tores del capital nanciero internacional y extranjero no industrial, antes que de
sectores industriales locales (Strada, 2018; Manzanelli y Calvo, 2021).
Varios CEOs de empresas nacionales y extranjeras tuvieron una participa-
ción signicativa tanto en la coalición de gobierno como en la conducción
política del proceso (Canelo y Castellani, 2016; Strada, 2018). Esta política fue
acompañada por un fuerte endeudamiento, bajo la consigna volver al mun-
do, que en los hechos implicó un re-endeudamiento a partir del mayor crédito
otorgado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en toda su historia. Tal
como se observa en el gráco 1, “la norma fue una larga recesión, que incluyó
el récord de ser la segunda caída de PIB más grande del mundo en 2018” (Can-
tamutto y López, 2019, p. 25).
Fuente: elaboración propia en base a datos publicados por INDEC-Cuentas Nacionales.
Gráco 1. PIB variación porcentual respecto al trimestre del año anterior (desestacio-
nalizado). Total país.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
54 55
por sobre la clase trabajadora, para la contratación, uso y remuneración del
trabajo (Krein y Giménez, 2018). Es importante esta aclaración, dado que en
algunos países –entre ellos Chile y México–, las reformas laborales de los
últimos años han sido progresivas en un sentido de ampliación de derechos
y mejoramiento sustancial de las condiciones laborales y salariales. La adje-
tivación “de hecho” puede no ser muy sosticada en términos conceptuales,
pero apunta a resaltar que pueden producirse reformas sin obligatoriedad
de modicar la normativa vigente. Esta cuestión ayuda a sopesar en parte la
profundidad de los cambios impulsados.
Ahora bien, las acciones sindicales en contextos de reformas pueden va-
riar. Al respecto, D’Urso (2021) se pregunta si la clase trabajadora debe cir-
cunscribirse a la lucha económica o también deben incluir la defensa de los
derechos asociados al mundo del trabajo. Coincidimos con la pregunta, pero
también con su respuesta, por lo que es necesario analizar cómo las organi-
zaciones sindicales construyen luchas orientadas a defender los derechos
asociados al mundo del trabajo. Esta pregunta de alguna manera retoma el
clásico planteo de Juan Carlos Torre (2012) respecto de las posiciones cor-
porativas y políticas, entendiendo por las primeras, la satisfacción de las ne-
cesidades económicas sectoriales y, por las segundas, su reconocimiento
como miembros plenos de la comunidad política; incluyendo la posibilidad
de intervenir en cuestiones de política nacional, la participación en instan-
cias representativas, etcétera (Natalucci, 2015). En el caso analizado, la prio-
ridad de la posición corporativa como la imposibilidad de construir espacios
de lucha terminaron favoreciendo la reforma laboral “de hecho” por parte del
gobierno. Para decirlo en términos coloquiales, en muchas negociaciones
colectivas los sindicatos priorizaron discutir la mantención del poder adqui-
sitivo antes que las condiciones laborales. Para ello, nos centraremos en las
principales características del modelo de acumulación, el mercado de traba-
jo, los salarios, las convenciones colectivas y la conictividad sindical.
En términos metodológicos, seguimos el “método mixto” (Fetters y Moli-
na-Azorin, 2017), que combina diferentes perspectivas analíticas, técnicas y
fuentes. Una de ellas son las series publicadas por el Instituto Nacional de
Estadísticas y Censos (INDEC) sobre datos del Producto Interno Bruto (PIB),
la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y datos del Índice de Precios al
Consumidor (IPC). Otra fuente corresponde a las bases publicadas por el
ex Ministerio de Trabajo: informes y series de empleo privado registrado y
negociación colectiva. Finalmente, utilizamos la base de datos “La protesta
social durante el gobierno de Cambiemos. Base de datos en protestas so-
ciales en Argentina 2015-2019” (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2021),
construida a partir de crónicas publicadas en el diario de tirada nacional La
Nación. El análisis se enfocó en tres variables: organización (quiénes protes-
tan); demandas (qué reclaman o reivindican) y repertorios (cómo).
Ana Natalucci y Francisco Favieri
2. Un nuevo ensayo neoconservador
La asunción del gobierno de Cambiemos implicó un nuevo ensayo neoconser-
vador, entendiendo por tal un programa de gobernabilidad cuyos fundamentos
se encuentran en la intersección entre el neoliberalismo económico y el conser-
vadurismo político (Contreras Osorio, 2006). A modo de caracterización general,
el gobierno de Cambiemos propuso la reinstauración de un consenso neoliberal
respecto de la redenición de las relaciones entre Estado y sociedad civil, una
tendencia tecnocrática de la gestión estatal y una profundización de las refor-
mas de mercado (Natalucci y Fernández Mouján, 2018). Sus políticas públicas se
orientaron hacia el ajuste y la reforma estructural, esto es “el programa del poder
económico concentrado” (Cantamutto y López 2019, p. 23), con el apoyo de sec-
tores del capital nanciero internacional y extranjero no industrial, antes que de
sectores industriales locales (Strada, 2018; Manzanelli y Calvo, 2021).
Varios CEOs de empresas nacionales y extranjeras tuvieron una participa-
ción signicativa tanto en la coalición de gobierno como en la conducción
política del proceso (Canelo y Castellani, 2016; Strada, 2018). Esta política fue
acompañada por un fuerte endeudamiento, bajo la consigna volver al mun-
do, que en los hechos implicó un re-endeudamiento a partir del mayor crédito
otorgado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en toda su historia. Tal
como se observa en el gráco 1, “la norma fue una larga recesión, que incluyó
el récord de ser la segunda caída de PIB más grande del mundo en 2018” (Can-
tamutto y López, 2019, p. 25).
Fuente: elaboración propia en base a datos publicados por INDEC-Cuentas Nacionales.
Gráco 1. PIB variación porcentual respecto al trimestre del año anterior (desestacio-
nalizado). Total país.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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2.1 Estrategias gubernamentales para el mundo del trabajo
Respecto de la política laboral, el gobierno ensayó diversas estrategias para
intervenir en el mundo del trabajo y para reforzar la situación de privilegio del
capital. La primera fue de tipo discursivo, al reforzar la narrativa sobre el lla-
mado costo laboral, que para el imaginario empresarial implica la cobertura
económica de los derechos de los trabajadores respecto de los aportes previ-
sionales, aguinaldo, indemnización y obra social. La legislación laboral vigente
es percibida como un obstáculo al desarrollo de las fuerzas productivas tanto
por los costos que implica como por propiciar la llamada “industria del juicio”.
La segunda estrategia se orientó a la re-estructuración del empleo estatal, jun-
to a despidos masivos, a partir del argumento de la modernización (Strada,
2018). Estos despidos se produjeron en áreas coincidentes con los objetivos
políticos del gobierno (Fernández Massi y Belloni, 2016). Sin embargo, cuando
se observa la continuidad de esta estrategia es interesante recuperar lo que
señalan Barrera Insúa y Pérez (2019) acerca de la re-estructuración de áreas,
además de los despidos, que implicó que “en febrero de 2019 [hubiera] 15.000
estatales más que en diciembre de 2015 (p. 6). Para Cantamutto y López (2019)
esta estrategia tuvo como principal objetivo el disciplinamiento de los trabaja-
dores. Asimismo, la mayor cantidad de despidos se produjo en el sector priva-
do, con lo cual esta estrategia también facilitó el accionar del empresariado. La
tercera estrategia implicó el incremento del trabajo independiente, emergente
como respuesta a la crisis en la generación de trabajo asalariado en el sector
privado. Estas estrategias tuvieron un impacto directo en la composición de
la clase. La población asalariada del sector privado cayó un 3,6% junto al 1,1%
de autónomos independientes durante el período; simultáneamente, creció el
número de monotributistas (12,5%), la población asalariada de casas particu-
lares (12,5%) y monotributistas sociales (2,2%) (Actis Di Pasquale, Fernández
Massi y Capuano, 2022). La desocupación se mantuvo en torno a los 5 puntos
con una tendencia creciente (9,7%) hacia 2019 (gráco 2). La población ocupa-
da demandante de empleo creció de manera constante y reejó posiblemente
la necesidad de la población ocupada en mejorar sus ingresos para sostener
su nivel de vida o compensar los efectos nocivos de la inación sobre su poder
adquisitivo.
De acuerdo con el gráco 3, el trabajo independiente (autónomos, monotri-
butistas y monotributistas sociales) creció de manera sostenida, sobre todo
en los primeros dos años, mientras que el empleo asalariado en el sector pri-
vado disminuyó paulatinamente. La dinámica del empleo público se mantuvo
estable a partir de los dos mecanismos que identicamos: despidos en algu-
nas áreas y contratación en otras; e incluso aumentó 0,5 puntos porcentuales
[p.p.] hacia el nal del período. Todas las categorías experimentaron una caída
entre 2017 y 2018, en coincidencia con la crisis; sin embargo, la recuperación
fue posible para el trabajo independiente y el empleo público, pero no para el
trabajo asalariado del sector privado.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Gráco 2. Principales indicadores del mercado de trabajo. 3ros trimestres. Años 2011-
2019. Total país.
Fuente: elaboración propia en base a datos de EPH-INDEC.
Gráco 3. Evolución de personas con trabajo registrado según modalidad ocupacional
principal desde 2014. Sin estacionalidad. Total país. En valores porcentuales.
* Incluye empleo en casas particulares.
** Incluye autónomos, monotributo y monotributo social.
Nota: en la suma de las categorías sólo se obtiene 100% en el año 2014 desde donde
parte el punto de comparación en los años que siguen.
Fuente: elaboración propia en base a datos de SSPEyE-MTEySS-OEDE y base de los
registros administrativos de los sistemas de la seguridad social (AFIP).
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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2.1 Estrategias gubernamentales para el mundo del trabajo
Respecto de la política laboral, el gobierno ensayó diversas estrategias para
intervenir en el mundo del trabajo y para reforzar la situación de privilegio del
capital. La primera fue de tipo discursivo, al reforzar la narrativa sobre el lla-
mado costo laboral, que para el imaginario empresarial implica la cobertura
económica de los derechos de los trabajadores respecto de los aportes previ-
sionales, aguinaldo, indemnización y obra social. La legislación laboral vigente
es percibida como un obstáculo al desarrollo de las fuerzas productivas tanto
por los costos que implica como por propiciar la llamada “industria del juicio”.
La segunda estrategia se orientó a la re-estructuración del empleo estatal, jun-
to a despidos masivos, a partir del argumento de la modernización (Strada,
2018). Estos despidos se produjeron en áreas coincidentes con los objetivos
políticos del gobierno (Fernández Massi y Belloni, 2016). Sin embargo, cuando
se observa la continuidad de esta estrategia es interesante recuperar lo que
señalan Barrera Insúa y Pérez (2019) acerca de la re-estructuración de áreas,
además de los despidos, que implicó que “en febrero de 2019 [hubiera] 15.000
estatales más que en diciembre de 2015 (p. 6). Para Cantamutto y López (2019)
esta estrategia tuvo como principal objetivo el disciplinamiento de los trabaja-
dores. Asimismo, la mayor cantidad de despidos se produjo en el sector priva-
do, con lo cual esta estrategia también facilitó el accionar del empresariado. La
tercera estrategia implicó el incremento del trabajo independiente, emergente
como respuesta a la crisis en la generación de trabajo asalariado en el sector
privado. Estas estrategias tuvieron un impacto directo en la composición de
la clase. La población asalariada del sector privado cayó un 3,6% junto al 1,1%
de autónomos independientes durante el período; simultáneamente, creció el
número de monotributistas (12,5%), la población asalariada de casas particu-
lares (12,5%) y monotributistas sociales (2,2%) (Actis Di Pasquale, Fernández
Massi y Capuano, 2022). La desocupación se mantuvo en torno a los 5 puntos
con una tendencia creciente (9,7%) hacia 2019 (gráco 2). La población ocupa-
da demandante de empleo creció de manera constante y reejó posiblemente
la necesidad de la población ocupada en mejorar sus ingresos para sostener
su nivel de vida o compensar los efectos nocivos de la inación sobre su poder
adquisitivo.
De acuerdo con el gráco 3, el trabajo independiente (autónomos, monotri-
butistas y monotributistas sociales) creció de manera sostenida, sobre todo
en los primeros dos años, mientras que el empleo asalariado en el sector pri-
vado disminuyó paulatinamente. La dinámica del empleo público se mantuvo
estable a partir de los dos mecanismos que identicamos: despidos en algu-
nas áreas y contratación en otras; e incluso aumentó 0,5 puntos porcentuales
[p.p.] hacia el nal del período. Todas las categorías experimentaron una caída
entre 2017 y 2018, en coincidencia con la crisis; sin embargo, la recuperación
fue posible para el trabajo independiente y el empleo público, pero no para el
trabajo asalariado del sector privado.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Gráco 2. Principales indicadores del mercado de trabajo. 3ros trimestres. Años 2011-
2019. Total país.
Fuente: elaboración propia en base a datos de EPH-INDEC.
Gráco 3. Evolución de personas con trabajo registrado según modalidad ocupacional
principal desde 2014. Sin estacionalidad. Total país. En valores porcentuales.
* Incluye empleo en casas particulares.
** Incluye autónomos, monotributo y monotributo social.
Nota: en la suma de las categorías sólo se obtiene 100% en el año 2014 desde donde
parte el punto de comparación en los años que siguen.
Fuente: elaboración propia en base a datos de SSPEyE-MTEySS-OEDE y base de los
registros administrativos de los sistemas de la seguridad social (AFIP).
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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Ahora bien, la intervención del gobierno en el mundo del trabajo no se li-
mitó a cuestiones de la actividad económica o del empleo, sino también a
lo salarial. A días de su asunción, el gobierno provocó una devaluación del
peso de alrededor del 60% (Varesi, 2018) y habilitó aumentos sustantivos de
las tarifas de servicios públicos. Ambas generaron una creciente dinámica
inacionaria, un “shock distributivo” que implicó “una brutal transferencia
de sectores populares a altos, con pérdida de poder adquisitivo del salario
y aumento de la pobreza -30,2% en el segundo semestre de 2016 al 35,5%
en el segundo semestre de 2019” (Natalucci y Fernández Mouján, 2018, p.
65). Entre 2015 y 2019, la caída del salario promedio real del sector privado
se ubicó en los 22,5 p.p. (Fernández y González, 2019), mientras en la admi-
nistración pública fue en torno al 27% (Basualdo et al., 2019) (ver gráco 4).
Según Senén González (2021), entre junio de 2015 y junio de 2019, el salario
mínimo perdió el 26% de su poder adquisitivo, en el marco de una caída del
salario mínimo real de más largo plazo, acelerándose desde 2017/2018; en
términos de su valor en dólares, a nes de 2015 el salario mínimo equivalía a
520 contra 221 a nes de 2019.
El deterioro salarial inducido por el gobierno incrementó la pobreza e in-
digencia. En el segundo semestre de 2016, la pobreza era del 30,3%, bajó
al 25,7% en 2017 y aumentó sostenidamente a partir de 2018, alcanzando
el 35,5% en el segundo semestre de 2019. La indigencia tuvo una dinámica
Gráco 4. Índice de salario real a pesos constantes de octubre de 2016, variación men-
sual según trabajadores registrados del sector privado y público. IPC Nacional. Diciem-
bre de 2016-Diciembre de 2019.
Fuente: elaboración propia en base a datos de INDEC, IPC e Índice de salarios.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
similar: del 6,1% en 2016, bajó al 4,9% en 2017 y subió nuevamente al 8% en
2018. En paralelo, surgió un nuevo fenómeno: los trabajadores registrados
pobres (Poy y Alfageme, 2024); es decir, pertenecientes a ramas con conve-
nios colectivos, pero con ingresos bajo el umbral de pobreza (maestranza,
seguridad privada y administración pública nacional) (Centro de Estudios del
Trabajo y el Desarrollo, 2016).
Estos datos son claves para entender las estrategias del gobierno respecto
del mundo del trabajo en una dirección de des-salarización del empleo. Esto
es consistente, por un lado, con el discurso del gobierno nacional en torno
al emprendedurismo como gura laboral preponderante. Por otro lado, no se
impulsaron políticas públicas orientadas a apuntalar la calidad del empleo
o a la creación de trabajo digno. Incluso, en octubre de 2018, el Ministerio
de Trabajo fue degradado de rango, pasó a ser la Secretaría de Trabajo y
Empleo dentro del ministerio de Producción (Reiri, 2022). Este cambio no fue
una mera reorganización del organigrama estatal, sino una clara muestra del
lugar subsidiario que el gobierno nacional le otorgaba a su intervención en el
conicto entre el trabajo y el capital, favoreciendo a este último. En relación
con estas estrategias, entendemos que se terminó de moldear el discipli-
namiento “desde arriba” de la clase trabajadora, considerando los aspectos
discursos, gubernamentales –por el tipo de política laboral– combinada con
la política económica que implicó una signicativa redistribución de la ri-
queza de los sectores populares a los altos, pasando de un coeciente de
Gini de 0,41 y 0,42 en los gobiernos kirchneristas a un 0,44-0,45 durante el
gobierno de Macri (Calcagno, 2023). Asimismo, estas estrategias generaron
condiciones para un contexto sumamente defensivo para los trabajadores y
sus organizaciones.
En resumen, el deterioro de las condiciones de vida, el aumento de la po-
breza, la indigencia y la precariedad laboral profundizaron la heterogenei-
dad de la clase trabajadora, consolidando desigualdades previas. Al nal del
mandato de Cambiemos, esta era mucho más diversa en términos de protec-
ciones sociales, salarios y condiciones de empleo.
3. Contra el poder sindical
Siguiendo a Senén González (2021), tras el proceso de revitalización du-
rante el kirchnerismo, los sindicatos contaban con reservas de poder ins-
titucional que les permitían negociar convenios y el funcionamiento de las
instituciones laborales (p. 320). Así, el gobierno de Cambiemos enfrentó un
sindicalismo fortalecido en términos de sus capacidades institucionales,
vitalidad interna, recursos económicos y militantes. La derrota electoral de
2015 y las distintas posiciones respecto del kirchnerismo y el nuevo go-
bierno, generaron una disputa interna que se cerró de modo precario con la
elección de un triunvirato en agosto de 2016 (Natalucci y Morris, 2016). Du-
rante este período, los sindicatos experimentaron un repliegue hacia una
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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Ahora bien, la intervención del gobierno en el mundo del trabajo no se li-
mitó a cuestiones de la actividad económica o del empleo, sino también a
lo salarial. A días de su asunción, el gobierno provocó una devaluación del
peso de alrededor del 60% (Varesi, 2018) y habilitó aumentos sustantivos de
las tarifas de servicios públicos. Ambas generaron una creciente dinámica
inacionaria, un “shock distributivo” que implicó “una brutal transferencia
de sectores populares a altos, con pérdida de poder adquisitivo del salario
y aumento de la pobreza -30,2% en el segundo semestre de 2016 al 35,5%
en el segundo semestre de 2019” (Natalucci y Fernández Mouján, 2018, p.
65). Entre 2015 y 2019, la caída del salario promedio real del sector privado
se ubicó en los 22,5 p.p. (Fernández y González, 2019), mientras en la admi-
nistración pública fue en torno al 27% (Basualdo et al., 2019) (ver gráco 4).
Según Senén González (2021), entre junio de 2015 y junio de 2019, el salario
mínimo perdió el 26% de su poder adquisitivo, en el marco de una caída del
salario mínimo real de más largo plazo, acelerándose desde 2017/2018; en
términos de su valor en dólares, a nes de 2015 el salario mínimo equivalía a
520 contra 221 a nes de 2019.
El deterioro salarial inducido por el gobierno incrementó la pobreza e in-
digencia. En el segundo semestre de 2016, la pobreza era del 30,3%, bajó
al 25,7% en 2017 y aumentó sostenidamente a partir de 2018, alcanzando
el 35,5% en el segundo semestre de 2019. La indigencia tuvo una dinámica
Gráco 4. Índice de salario real a pesos constantes de octubre de 2016, variación men-
sual según trabajadores registrados del sector privado y público. IPC Nacional. Diciem-
bre de 2016-Diciembre de 2019.
Fuente: elaboración propia en base a datos de INDEC, IPC e Índice de salarios.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
similar: del 6,1% en 2016, bajó al 4,9% en 2017 y subió nuevamente al 8% en
2018. En paralelo, surgió un nuevo fenómeno: los trabajadores registrados
pobres (Poy y Alfageme, 2024); es decir, pertenecientes a ramas con conve-
nios colectivos, pero con ingresos bajo el umbral de pobreza (maestranza,
seguridad privada y administración pública nacional) (Centro de Estudios del
Trabajo y el Desarrollo, 2016).
Estos datos son claves para entender las estrategias del gobierno respecto
del mundo del trabajo en una dirección de des-salarización del empleo. Esto
es consistente, por un lado, con el discurso del gobierno nacional en torno
al emprendedurismo como gura laboral preponderante. Por otro lado, no se
impulsaron políticas públicas orientadas a apuntalar la calidad del empleo
o a la creación de trabajo digno. Incluso, en octubre de 2018, el Ministerio
de Trabajo fue degradado de rango, pasó a ser la Secretaría de Trabajo y
Empleo dentro del ministerio de Producción (Reiri, 2022). Este cambio no fue
una mera reorganización del organigrama estatal, sino una clara muestra del
lugar subsidiario que el gobierno nacional le otorgaba a su intervención en el
conicto entre el trabajo y el capital, favoreciendo a este último. En relación
con estas estrategias, entendemos que se terminó de moldear el discipli-
namiento “desde arriba” de la clase trabajadora, considerando los aspectos
discursos, gubernamentales –por el tipo de política laboral– combinada con
la política económica que implicó una signicativa redistribución de la ri-
queza de los sectores populares a los altos, pasando de un coeciente de
Gini de 0,41 y 0,42 en los gobiernos kirchneristas a un 0,44-0,45 durante el
gobierno de Macri (Calcagno, 2023). Asimismo, estas estrategias generaron
condiciones para un contexto sumamente defensivo para los trabajadores y
sus organizaciones.
En resumen, el deterioro de las condiciones de vida, el aumento de la po-
breza, la indigencia y la precariedad laboral profundizaron la heterogenei-
dad de la clase trabajadora, consolidando desigualdades previas. Al nal del
mandato de Cambiemos, esta era mucho más diversa en términos de protec-
ciones sociales, salarios y condiciones de empleo.
3. Contra el poder sindical
Siguiendo a Senén González (2021), tras el proceso de revitalización du-
rante el kirchnerismo, los sindicatos contaban con reservas de poder ins-
titucional que les permitían negociar convenios y el funcionamiento de las
instituciones laborales (p. 320). Así, el gobierno de Cambiemos enfrentó un
sindicalismo fortalecido en términos de sus capacidades institucionales,
vitalidad interna, recursos económicos y militantes. La derrota electoral de
2015 y las distintas posiciones respecto del kirchnerismo y el nuevo go-
bierno, generaron una disputa interna que se cerró de modo precario con la
elección de un triunvirato en agosto de 2016 (Natalucci y Morris, 2016). Du-
rante este período, los sindicatos experimentaron un repliegue hacia una
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
60 61
posición corporativa, incluso aquellos que abogaban por una ampliación
en el marco de alianzas.
Así, a pesar de los intentos del gobierno por debilitar el poder sindical me-
diante la estigmatización y la persecución, aquellos lograron preservar su
poder corporativo en los convenios colectivos negociados. Sin embargo, no
todas las organizaciones se vieron afectadas de igual manera; algunas man-
tuvieron su poder institucional, pero el contexto adverso y la persecución
terminaron debilitando a la clase trabajadora en general y redujeron sus po-
sibilidades de lucha, incluyendo la resistencia a una reforma laboral.
3.1 La campaña de desprestigio, estigmatización y persecución
En febrero de 2016, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, impulsó el
“Protocolo de actuación de las fuerzas de seguridad del Estado en mani-
festaciones públicas”, llamado coloquialmente “protocolo antipiquete”. Su
objetivo se orientaba a controlar el uso de la calle por parte de las organiza-
ciones, para lo cual ejercía un desplazamiento de una noción de protesta ba-
sada en derechos a la idea de un delito. Este protocolo le otorgaba amplias
facultades a las fuerzas de seguridad para despejar la calle, que no signi-
caba otra cosa que reprimir y criminalizar las protestas sociales, por lo que
se permitía la utilización de armas de fuego y balas de goma y la falta de
identicación del personal de seguridad, entre otras cuestiones (Natalucci,
Fernández Mouján y Mate, 2023). Además, la ministra pretendía sancionar
a las organizaciones que convocaran a protestas, tanto económicamente
como con la quita de la personería gremial.
Paralelamente, el gobierno impulsó vía la Agencia Federal de Inteligen-
cia (AFI) lo que se conoció con el nombre de “Gestapo Anti-Sindical” o la
“GESTAPRO”. Según pudo conocerse por la causa judicial, a cargo del juez
federal de La Plata, Ernesto Kreplak, la “Gestapo Anti-Sindical” se formó
en 2017 durante una reunión que mantuvieron funcionarios del gobierno
de María Eugenia Vidal, entre ellos, el ministro de Trabajo de la provincia,
Marcelo Villegas –a quien se le atribuye el ingenio del nombre–, el procu-
rador provincial, Julio Conte-Grand, el intendente de La Plata, Julio Garro, el
viceministro de Seguridad de la Nación Gerardo Milman y tres directores de
la AFI, Darío Biorci –jefe de gabinete y cuñado de su entonces vicedirectora
Silvia Majdalani–, Sebastián De Stéfano –director de Jurídicos del organis-
mo– y Diego Dalmau Pereyra –director de Contrainteligencia– (Pertillo, 16
de marzo de 2022).
Como se tramitó en la causa judicial y en la Comisión Bicameral de Fis-
calización a Organismos de Inteligencia del Congreso de la Nación, la fun-
ción de la “Gestapo Anti-sindical” era la realización de operaciones ilegales
orientadas a perseguir, desprestigiar, intervenir sindicatos y judicializar a
sus dirigentes (La Política Online, 29 de noviembre de 2022). Entre los di-
rigentes más afectados se encontraron Juan Pablo “Pata” Medina, Hugo y
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Pablo Moyano –quien tenía una orden de detención asociada a su rol como
vicepresidente del Club Independiente–. En este marco, la Federación de
Camioneros y la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la
República Argentina (ATILRA) fueron allanadas reiteradas veces junto con
la aplicación de multas millonarias (Llamosas, 2022; Mundo Gremial, 2 de
marzo de 2018). Pese a que ninguna de estas causas siguió el curso pro-
cedimental, las declaraciones de Bullrich y Macri se orientaron a remarcar
el carácter de maa sindical y la necesidad de nalizar con sus prácticas
(Llamosas, 2022).
Estas acciones gubernamentales fueron parte de un plan de presión a los
sectores combativos del sindicalismo para que accedieran a la aprobación
de las reformas o, por lo menos, intentar su desmovilización y su posible
cooperación. Esto permite, por un lado, explicar, por lo menos parcialmente,
las dicultades para sostener articulaciones inter-organizacionales y, por
otro, el ataque a ciertas organizaciones que constituyó una advertencia a
otras con menores recursos para su desmovilización.
3.2 Negociación colectiva
El 18 de noviembre de 2016, la CGT realizó un acto con la Confederación de
Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) frente al Congreso de la Na-
ción para exigir la aprobación del proyecto de Emergencia social. Durante el
acto, el dirigente Juan Carlos Schmid advirtió lo siguiente: “Está crujiendo el
tejido social. Si el Gobierno la veta habrá un escenario de conicto” (La Po-
lítica Online, 18 de noviembre de 2016). Pocas horas después, Macri declaró
que era necesario modicar los convenios colectivos para crear más trabajo,
que anacrónicos del siglo XX, dicultaban la posibilidad de crear empleo (La
Política Online, 21 de noviembre de 2016). En este juego de palabras, queda-
ba clara la posición del gobierno: los convenios colectivos no tenían como
función fortalecer la calidad del empleo, sino que era necesario avanzar en
su desarticulación para crear empleo.
En cuanto a sus contenidos, los acuerdos regulan cláusulas salariales y
sindicales, mientras los convenios abordan temas más amplios como jor-
nada laboral, descansos, condiciones de trabajo, medio ambiente laboral y
derechos sindicales. Pueden celebrarse por empresa (con menor cobertura
al involucrar a un solo empleador) o por actividad (con mayor cobertura al
incluir múltiples empleadores). Durante el gobierno de Cambiemos, la ne-
gociación colectiva se mantuvo descentralizada, con más del 60% de los
registros correspondientes a acuerdos y convenios por empresa. Según el
gráco 5, entre 2009 y 2016 hubo grandes oscilaciones, con una caída en
2017, especialmente en la negociación por empresa. A partir de 2018, la ne-
gociación por empresa mostró una leve recuperación, con un fuerte incre-
mento en 2019 tanto en acuerdos por actividad como por empresa. La caída
de 2017 coincidió con la ofensiva ocial para reformar la legislación laboral.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
60 61
posición corporativa, incluso aquellos que abogaban por una ampliación
en el marco de alianzas.
Así, a pesar de los intentos del gobierno por debilitar el poder sindical me-
diante la estigmatización y la persecución, aquellos lograron preservar su
poder corporativo en los convenios colectivos negociados. Sin embargo, no
todas las organizaciones se vieron afectadas de igual manera; algunas man-
tuvieron su poder institucional, pero el contexto adverso y la persecución
terminaron debilitando a la clase trabajadora en general y redujeron sus po-
sibilidades de lucha, incluyendo la resistencia a una reforma laboral.
3.1 La campaña de desprestigio, estigmatización y persecución
En febrero de 2016, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, impulsó el
“Protocolo de actuación de las fuerzas de seguridad del Estado en mani-
festaciones públicas”, llamado coloquialmente “protocolo antipiquete”. Su
objetivo se orientaba a controlar el uso de la calle por parte de las organiza-
ciones, para lo cual ejercía un desplazamiento de una noción de protesta ba-
sada en derechos a la idea de un delito. Este protocolo le otorgaba amplias
facultades a las fuerzas de seguridad para despejar la calle, que no signi-
caba otra cosa que reprimir y criminalizar las protestas sociales, por lo que
se permitía la utilización de armas de fuego y balas de goma y la falta de
identicación del personal de seguridad, entre otras cuestiones (Natalucci,
Fernández Mouján y Mate, 2023). Además, la ministra pretendía sancionar
a las organizaciones que convocaran a protestas, tanto económicamente
como con la quita de la personería gremial.
Paralelamente, el gobierno impulsó vía la Agencia Federal de Inteligen-
cia (AFI) lo que se conoció con el nombre de “Gestapo Anti-Sindical” o la
“GESTAPRO”. Según pudo conocerse por la causa judicial, a cargo del juez
federal de La Plata, Ernesto Kreplak, la “Gestapo Anti-Sindical” se formó
en 2017 durante una reunión que mantuvieron funcionarios del gobierno
de María Eugenia Vidal, entre ellos, el ministro de Trabajo de la provincia,
Marcelo Villegas –a quien se le atribuye el ingenio del nombre–, el procu-
rador provincial, Julio Conte-Grand, el intendente de La Plata, Julio Garro, el
viceministro de Seguridad de la Nación Gerardo Milman y tres directores de
la AFI, Darío Biorci –jefe de gabinete y cuñado de su entonces vicedirectora
Silvia Majdalani–, Sebastián De Stéfano –director de Jurídicos del organis-
mo– y Diego Dalmau Pereyra –director de Contrainteligencia– (Pertillo, 16
de marzo de 2022).
Como se tramitó en la causa judicial y en la Comisión Bicameral de Fis-
calización a Organismos de Inteligencia del Congreso de la Nación, la fun-
ción de la “Gestapo Anti-sindical” era la realización de operaciones ilegales
orientadas a perseguir, desprestigiar, intervenir sindicatos y judicializar a
sus dirigentes (La Política Online, 29 de noviembre de 2022). Entre los di-
rigentes más afectados se encontraron Juan Pablo “Pata” Medina, Hugo y
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Pablo Moyano –quien tenía una orden de detención asociada a su rol como
vicepresidente del Club Independiente–. En este marco, la Federación de
Camioneros y la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la
República Argentina (ATILRA) fueron allanadas reiteradas veces junto con
la aplicación de multas millonarias (Llamosas, 2022; Mundo Gremial, 2 de
marzo de 2018). Pese a que ninguna de estas causas siguió el curso pro-
cedimental, las declaraciones de Bullrich y Macri se orientaron a remarcar
el carácter de maa sindical y la necesidad de nalizar con sus prácticas
(Llamosas, 2022).
Estas acciones gubernamentales fueron parte de un plan de presión a los
sectores combativos del sindicalismo para que accedieran a la aprobación
de las reformas o, por lo menos, intentar su desmovilización y su posible
cooperación. Esto permite, por un lado, explicar, por lo menos parcialmente,
las dicultades para sostener articulaciones inter-organizacionales y, por
otro, el ataque a ciertas organizaciones que constituyó una advertencia a
otras con menores recursos para su desmovilización.
3.2 Negociación colectiva
El 18 de noviembre de 2016, la CGT realizó un acto con la Confederación de
Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) frente al Congreso de la Na-
ción para exigir la aprobación del proyecto de Emergencia social. Durante el
acto, el dirigente Juan Carlos Schmid advirtió lo siguiente: “Está crujiendo el
tejido social. Si el Gobierno la veta habrá un escenario de conicto” (La Po-
lítica Online, 18 de noviembre de 2016). Pocas horas después, Macri declaró
que era necesario modicar los convenios colectivos para crear más trabajo,
que anacrónicos del siglo XX, dicultaban la posibilidad de crear empleo (La
Política Online, 21 de noviembre de 2016). En este juego de palabras, queda-
ba clara la posición del gobierno: los convenios colectivos no tenían como
función fortalecer la calidad del empleo, sino que era necesario avanzar en
su desarticulación para crear empleo.
En cuanto a sus contenidos, los acuerdos regulan cláusulas salariales y
sindicales, mientras los convenios abordan temas más amplios como jor-
nada laboral, descansos, condiciones de trabajo, medio ambiente laboral y
derechos sindicales. Pueden celebrarse por empresa (con menor cobertura
al involucrar a un solo empleador) o por actividad (con mayor cobertura al
incluir múltiples empleadores). Durante el gobierno de Cambiemos, la ne-
gociación colectiva se mantuvo descentralizada, con más del 60% de los
registros correspondientes a acuerdos y convenios por empresa. Según el
gráco 5, entre 2009 y 2016 hubo grandes oscilaciones, con una caída en
2017, especialmente en la negociación por empresa. A partir de 2018, la ne-
gociación por empresa mostró una leve recuperación, con un fuerte incre-
mento en 2019 tanto en acuerdos por actividad como por empresa. La caída
de 2017 coincidió con la ofensiva ocial para reformar la legislación laboral.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
62 63
Siguiendo a Ghigliani (2020), esta dinámica puede explicarse por “el re-
sultado de una estrategia patronal dirigida a exibilizar las condiciones la-
borales evitando las discusiones sectoriales de alcance nacional” (p. 139).
Además, coincidió con una estrategia del gobierno nacional y, particular-
mente, del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, en posponer o demorar la ho-
mologación de acuerdos y convenios por actividad para promover aquellos
por empresa. Varios autores respaldan que esta estrategia puede atribuirse
a una intención del gobierno de “exibilizar de hecho” (Ghigliani, 2020; Se-
nén González, 2021; entre otros). Desde nuestra perspectiva, este accionar
no solo aparejó obstáculos para el control ocial y el escrutinio público sobre
la regulación de las relaciones laborales, sino también fue clave para la pro-
fundización de desigualdades al interior de colectivos de trabajadores en la
misma actividad.
En los acuerdos y convenios (Tabla 1), los temas más frecuentes en el pe-
ríodo analizado fueron salarios y compensaciones (14,4%), escala salarial
(10,6%) y relaciones laborales (9,5%), con una marcada presencia de ingresos
indirectos, como bonicaciones extraordinarias (5,1%), antigüedad (4,35%) y
otros aumentos salariales (4%). Esta tendencia reejó los conictos labora-
les centrados en reclamos salariales, en un contexto de “shock distributivo”
con impacto negativo en los ingresos.
Gráco 5. Acuerdos y convenios colectivos. Homologaciones según ámbito de aplica-
ción. Años 2009-2019. Valores relativos y absolutos.
Fuente: elaboración propia en base a datos de la DEyRT-MTEySS.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Como mencionamos, los sindicatos priorizaron la protección del poder ad-
quisitivo sobre reformas en condiciones de trabajo. Según Ghigliani (2020),
no se dieron negociaciones integrales de convenios, posiblemente como
estrategia sindical para evitar negociar en condiciones adversas, mientras
el gobierno avanzaba con políticas de exibilización en sectores como admi-
nistración pública, industria lechera, petrolera, automotriz y logística.
Entre las primeras 10 cláusulas negociadas en el conjunto de convenios
colectivos, las de carácter salarial ocupan los primeros lugares.4 Entre las
actividades con mejores salarios se destacan los sindicatos de bancarios,
transporte de pasajeros, químicos y camioneros, quedando en últimos lu-
gares construcción, maestranza, textiles y metalmecánica. Probablemente
esto se debe, en parte, a la relevancia económica de estos sectores y su
alta rentabilidad, como en el caso del sector nanciero para bancarios. Aun-
que estos trabajadores lograron mantener su poder adquisitivo, esto amplió
la brecha de desigualdad con sectores que no lograron lo mismo, o dentro
de los mismos sectores en acuerdos por empresa. Los datos muestran que,
en tiempos de crisis económica, la negociación colectiva se centra más en
cláusulas salariales, especialmente en contextos de alta inación, relegando
temas estructurales como capacitación o condiciones de trabajo, lo que evi-
dencia una estrategia defensiva del movimiento obrero.
Tabla 1. Top diez cláusulas pactadas de acuerdos y convenios colectivos. 2015-2019.
Fuente: elaboración propia en base a DEyRTMTEySS.
4- Vale aclarar que no analizamos la particularidad de cada convenio, sino que nos basa-
mos en los registros cuantitativos del ex MTEySS.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
62 63
Siguiendo a Ghigliani (2020), esta dinámica puede explicarse por “el re-
sultado de una estrategia patronal dirigida a exibilizar las condiciones la-
borales evitando las discusiones sectoriales de alcance nacional” (p. 139).
Además, coincidió con una estrategia del gobierno nacional y, particular-
mente, del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, en posponer o demorar la ho-
mologación de acuerdos y convenios por actividad para promover aquellos
por empresa. Varios autores respaldan que esta estrategia puede atribuirse
a una intención del gobierno de “exibilizar de hecho” (Ghigliani, 2020; Se-
nén González, 2021; entre otros). Desde nuestra perspectiva, este accionar
no solo aparejó obstáculos para el control ocial y el escrutinio público sobre
la regulación de las relaciones laborales, sino también fue clave para la pro-
fundización de desigualdades al interior de colectivos de trabajadores en la
misma actividad.
En los acuerdos y convenios (Tabla 1), los temas más frecuentes en el pe-
ríodo analizado fueron salarios y compensaciones (14,4%), escala salarial
(10,6%) y relaciones laborales (9,5%), con una marcada presencia de ingresos
indirectos, como bonicaciones extraordinarias (5,1%), antigüedad (4,35%) y
otros aumentos salariales (4%). Esta tendencia reejó los conictos labora-
les centrados en reclamos salariales, en un contexto de “shock distributivo”
con impacto negativo en los ingresos.
Gráco 5. Acuerdos y convenios colectivos. Homologaciones según ámbito de aplica-
ción. Años 2009-2019. Valores relativos y absolutos.
Fuente: elaboración propia en base a datos de la DEyRT-MTEySS.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
Como mencionamos, los sindicatos priorizaron la protección del poder ad-
quisitivo sobre reformas en condiciones de trabajo. Según Ghigliani (2020),
no se dieron negociaciones integrales de convenios, posiblemente como
estrategia sindical para evitar negociar en condiciones adversas, mientras
el gobierno avanzaba con políticas de exibilización en sectores como admi-
nistración pública, industria lechera, petrolera, automotriz y logística.
Entre las primeras 10 cláusulas negociadas en el conjunto de convenios
colectivos, las de carácter salarial ocupan los primeros lugares.4 Entre las
actividades con mejores salarios se destacan los sindicatos de bancarios,
transporte de pasajeros, químicos y camioneros, quedando en últimos lu-
gares construcción, maestranza, textiles y metalmecánica. Probablemente
esto se debe, en parte, a la relevancia económica de estos sectores y su
alta rentabilidad, como en el caso del sector nanciero para bancarios. Aun-
que estos trabajadores lograron mantener su poder adquisitivo, esto amplió
la brecha de desigualdad con sectores que no lograron lo mismo, o dentro
de los mismos sectores en acuerdos por empresa. Los datos muestran que,
en tiempos de crisis económica, la negociación colectiva se centra más en
cláusulas salariales, especialmente en contextos de alta inación, relegando
temas estructurales como capacitación o condiciones de trabajo, lo que evi-
dencia una estrategia defensiva del movimiento obrero.
Tabla 1. Top diez cláusulas pactadas de acuerdos y convenios colectivos. 2015-2019.
Fuente: elaboración propia en base a DEyRTMTEySS.
4- Vale aclarar que no analizamos la particularidad de cada convenio, sino que nos basa-
mos en los registros cuantitativos del ex MTEySS.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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4. Movilización y estrategias sindicales
Como mencionamos al inicio de este artículo, cuando el gobierno envió
a mediados de noviembre de 2017 el proyecto de reforma laboral, se orga-
nizaron una serie de protestas para impedir su tratamiento. Asimismo, du-
rante todo el gobierno de Cambiemos se realizaron manifestaciones, paros
generales y diversas acciones sindicales para oponerse a la política ocial.
Ahora bien, si bien la movilización es un factor importante para entender
por qué no fue posible la aprobación de reformas a la legislación laboral, no
es suciente para entender la reforma “de hecho”. Para ello, es necesario
adoptar una perspectiva panorámica y diacrónica de la movilización que no
solo abarque todo el período, sino también la actuación de otros actores del
campo multiorganizacional.
De acuerdo con datos de la base “La protesta social en durante el gobier-
no de Cambiemos. Base de datos en protestas sociales en Argentina 2015-
2019” (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2021), entre enero de 2016 y
diciembre de 2019 se produjeron 1450 protestas, entendiendo por tal un
evento donde un colectivo plantea una demanda en el espacio público de-
mandas dirigida directa o indirectamente al gobierno (Tilly, 1998). La trayec-
toria de los eventos siguió una tendencia decreciente: 431 eventos en 2016
(29,7%), 364 en 2017 (25,1%), estable en 2018 con 362 eventos (25%) y con una
reducción signicativa en 2019 con 261 eventos (17,9%). Cabe señalar que la
disminución de los eventos no siempre es atribuible –ni de modo exclusivo–
a la desmovilización de los sectores organizados. En oportunidades, estas
dinámicas se entienden por los procesos de coordinación y articulación in-
terorganizacional, donde colectivos distintos conuyen en los mismos even-
tos de protestas. En parte este argumento explica la dinámica de la protesta
en 2019 (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2023).
Asimismo, es interesante destacar que, respecto de los repertorios de ac-
ción (conjunto de acciones emprendidas por los protagonistas del conicto),
la manifestación fue el más utilizado con el 44,9%, seguido por la huelga con
el 18,6% y luego con corte de calles con el 12,4%. En los tres repertorios, las
organizaciones sindicales tuvieron un protagonismo importante, incluso en
el de manifestación. Al respecto, es clave considerar la incorporación del pre-
sentismo para inhibir la posibilidad de la huelga, en el marco de los intentos
por cercenar dicho derecho por parte del gobierno nacional.
Como puede observarse en el gráco 6, la principal organización moviliza-
da ha sido la sindical con el 47,9% de presencia en protestas. Claro que este
porcentaje es el promedio del período, su tendencia también fue decreciente
como la de la movilización debido a su gravitación sobre esta. Ahora bien,
hay otros datos interesantes a la luz del argumento de este artículo, a saber:
la tercera organización movilizada en importancia estadística fue la de base
territorial con el 12,7%; la sexta organización ha sido los trabajadores informa-
les con el 5,8%, cuya menor proporción nos permite inducir la dicultad para
Ana Natalucci y Francisco Favieri
movilizarse considerando las condiciones de precariedad y fragilidad labo-
ral. Además, de 6 organizaciones, 3 tenían relaciones directas con el mundo
del trabajo, lo que nos permite deducir la alta conictividad en torno al mun-
do del trabajo y frente a los intentos de reforma que el gobierno impulsaba.
Complementariamente, la gravitación de las organizaciones sindicales,
esto es de trabajadores asalariados, fue suciente para frenar el proyecto
de reforma de las leyes laborales en el debate legislativo en los últimos me-
ses de 2017, pero no alcanzó para frenar la reforma previsional, la baja de
aportes previsionales y los procesos de la reforma “de hecho” o las estra-
tegias de exibilización que expusimos en la sección anterior. Al respecto,
hay que considerar que la fuerte campaña de estigmatización y, sobre todo,
de persecución a dirigentes sindicales pudo constituirse en un desaliento
para colectivos con menos recursos y, por lo tanto, mayor exposición polí-
tica. Asimismo, la baja coordinación intersindical hasta principios de 2018 y
las tensiones producto de las diferencias de largo aliento entre los diferen-
tes nucleamientos también favorecieron el avance del gobierno. Dicho con
otras palabras: las diferentes posiciones y estrategias de los nucleamientos
frente a la reforma generó suras que el gobierno aprovechó para impulsar
su proyecto antilaboral.
Fuente: Natalucci, Fernández Mouján y Mate (2021).
Gráco 6. Organizaciones que más protestaron. Diciembre de 2015 y Diciembre de
2019. Argentina. Valores relativos.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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4. Movilización y estrategias sindicales
Como mencionamos al inicio de este artículo, cuando el gobierno envió
a mediados de noviembre de 2017 el proyecto de reforma laboral, se orga-
nizaron una serie de protestas para impedir su tratamiento. Asimismo, du-
rante todo el gobierno de Cambiemos se realizaron manifestaciones, paros
generales y diversas acciones sindicales para oponerse a la política ocial.
Ahora bien, si bien la movilización es un factor importante para entender
por qué no fue posible la aprobación de reformas a la legislación laboral, no
es suciente para entender la reforma “de hecho”. Para ello, es necesario
adoptar una perspectiva panorámica y diacrónica de la movilización que no
solo abarque todo el período, sino también la actuación de otros actores del
campo multiorganizacional.
De acuerdo con datos de la base “La protesta social en durante el gobier-
no de Cambiemos. Base de datos en protestas sociales en Argentina 2015-
2019” (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2021), entre enero de 2016 y
diciembre de 2019 se produjeron 1450 protestas, entendiendo por tal un
evento donde un colectivo plantea una demanda en el espacio público de-
mandas dirigida directa o indirectamente al gobierno (Tilly, 1998). La trayec-
toria de los eventos siguió una tendencia decreciente: 431 eventos en 2016
(29,7%), 364 en 2017 (25,1%), estable en 2018 con 362 eventos (25%) y con una
reducción signicativa en 2019 con 261 eventos (17,9%). Cabe señalar que la
disminución de los eventos no siempre es atribuible –ni de modo exclusivo–
a la desmovilización de los sectores organizados. En oportunidades, estas
dinámicas se entienden por los procesos de coordinación y articulación in-
terorganizacional, donde colectivos distintos conuyen en los mismos even-
tos de protestas. En parte este argumento explica la dinámica de la protesta
en 2019 (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2023).
Asimismo, es interesante destacar que, respecto de los repertorios de ac-
ción (conjunto de acciones emprendidas por los protagonistas del conicto),
la manifestación fue el más utilizado con el 44,9%, seguido por la huelga con
el 18,6% y luego con corte de calles con el 12,4%. En los tres repertorios, las
organizaciones sindicales tuvieron un protagonismo importante, incluso en
el de manifestación. Al respecto, es clave considerar la incorporación del pre-
sentismo para inhibir la posibilidad de la huelga, en el marco de los intentos
por cercenar dicho derecho por parte del gobierno nacional.
Como puede observarse en el gráco 6, la principal organización moviliza-
da ha sido la sindical con el 47,9% de presencia en protestas. Claro que este
porcentaje es el promedio del período, su tendencia también fue decreciente
como la de la movilización debido a su gravitación sobre esta. Ahora bien,
hay otros datos interesantes a la luz del argumento de este artículo, a saber:
la tercera organización movilizada en importancia estadística fue la de base
territorial con el 12,7%; la sexta organización ha sido los trabajadores informa-
les con el 5,8%, cuya menor proporción nos permite inducir la dicultad para
Ana Natalucci y Francisco Favieri
movilizarse considerando las condiciones de precariedad y fragilidad labo-
ral. Además, de 6 organizaciones, 3 tenían relaciones directas con el mundo
del trabajo, lo que nos permite deducir la alta conictividad en torno al mun-
do del trabajo y frente a los intentos de reforma que el gobierno impulsaba.
Complementariamente, la gravitación de las organizaciones sindicales,
esto es de trabajadores asalariados, fue suciente para frenar el proyecto
de reforma de las leyes laborales en el debate legislativo en los últimos me-
ses de 2017, pero no alcanzó para frenar la reforma previsional, la baja de
aportes previsionales y los procesos de la reforma “de hecho” o las estra-
tegias de exibilización que expusimos en la sección anterior. Al respecto,
hay que considerar que la fuerte campaña de estigmatización y, sobre todo,
de persecución a dirigentes sindicales pudo constituirse en un desaliento
para colectivos con menos recursos y, por lo tanto, mayor exposición polí-
tica. Asimismo, la baja coordinación intersindical hasta principios de 2018 y
las tensiones producto de las diferencias de largo aliento entre los diferen-
tes nucleamientos también favorecieron el avance del gobierno. Dicho con
otras palabras: las diferentes posiciones y estrategias de los nucleamientos
frente a la reforma generó suras que el gobierno aprovechó para impulsar
su proyecto antilaboral.
Fuente: Natalucci, Fernández Mouján y Mate (2021).
Gráco 6. Organizaciones que más protestaron. Diciembre de 2015 y Diciembre de
2019. Argentina. Valores relativos.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
66 67
El gráco 7 muestra las demandas generales del período. Entre ellas, se ob-
serva la predominancia de demandas laborales: aumentos salariales (16,7%)
y continuidad laboral (12,9%), así como otras donde los sindicatos jugaron un
rol destacado, como política económica (10,4%), en oposición a las políticas
gubernamentales, y régimen (9,8%) para denunciar represión, persecución
y restricción de libertades. Las primeras demandas reejan una orienta-
ción más corporativa como mencionamos anteriormente, enfocada en pre-
servar intereses sectoriales antes que en oponerse a intentos de reforma.
Ahora bien, según datos proporcionados por el ex Ministerio de Trabajo, si
consideramos las demandas estrictamente laborales encontramos que tan-
to en el sector estatal como el privado, la principal fue por mejoras salariales
(29,7%) y pagos adeudados (26,5%), sumando prácticamente el 56%. Luego,
el reclamo por despidos o renovación contractual (16,2%), seguido de condi-
ciones y medio ambiente (11,2%) y regularización contractual (4,8%). Es intere-
sante destacar que, estos últimos dos reclamos prácticamente no aparecían
en el contenido de los convenios rmados, con lo cual podríamos presumir
que, pese a ser una demanda, no logró ser procesada por la institución labo-
Fuente: Natalucci, Fernández Mouján y Mate (2021).
Gráco 7. Principales demandas. Diciembre de 2015 y Diciembre de 2019.
Argentina. Valores relativos.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
ral en juego. De todas maneras, es signicativa la diferencia entre la acción
para la preservación del poder adquisitivo y otro tipo de reclamo, en un con-
texto de retracción del empleo asalariado.
El sector estatal lideró las medidas de fuerza, representando el 67,2% de los
paros, especialmente en administración pública, salud y enseñanza. El 34,4%
restante correspondió al sector privado, principalmente en transporte e in-
dustria. Esto contrasta con el período 2011-2015, cuando protestaron más los
sindicatos del sector privado (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2023).
En parte, se debe a la estrategia ocial de despidos masivos en algunas
áreas estatales, tanto nacionales como provinciales. Además, la eliminación
de algunas instituciones laborales, entre ellas la paritaria nacional docente
por el decreto 52/2018 generó una descentralización de la protesta docente.
Estos datos no quieren decir que, en el sector privado no haya habido despi-
dos, sino que tuvieron otra lógica y menor publicidad. Este cambio constitu-
ye un hallazgo respecto del trastocamiento de la centralidad del conicto del
capital-trabajo, entre sindicatos y empresarios, a aquel organizado en torno
a los sindicatos y los gobiernos.
En síntesis, la disminución de eventos de conicto durante el periodo no
es atribuible únicamente a la desmovilización de los sectores organizados,
sino que también puede responder a dinámicas de coordinación interorga-
nizacional en la protesta que se produjeron sobre todo desde mediados de
2018 a partir del acuerdo entre el gobierno y el FMI. Si bien, los sindicatos
desempeñaron un papel crucial, logrando frenar la reforma de la ley laboral
en 2017, no pudieron detener la reforma “de hecho” en un contexto de es-
tigmatización y persecución de las organizaciones y dirigentes sindicales, y
de reclamos más bien corporativos, donde se priorizaba el poder adquisitivo
por sobre demandas vinculadas al trabajo (calidad, continuidad, estabilidad,
etcétera). De esta manera, la extensión de las demandas corporativas en un
contexto de ofensiva del capital fue clave para el avance de la reforma labo-
ral “de hecho”.
Reexiones nales
El objetivo de este artículo fue reconstruir la reconguración de las re-
laciones laborales durante el gobierno de Cambiemos, considerando en
especial la reforma laboral “de hecho”. Al respecto, es interesante lo que
mencionan Krein y Giménez (2018) sobre la reforma laboral de Brasil, pero
que permite pensar el proceso local: se trata que la normativa que proponía
el gobierno no resolvía ninguno de los problemas del mercado de trabajo
como tampoco afrontaba los grandes desafíos que ha implicado la cre-
ciente incorporación de tecnología –sobre todo por la reciente inteligencia
articial– o los problemas vinculados a la productividad por la posición pe-
riférica de estos países en el mundo.
Lo que nos interesa dejar en claro es que no hay un solo factor que expli-
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
66 67
El gráco 7 muestra las demandas generales del período. Entre ellas, se ob-
serva la predominancia de demandas laborales: aumentos salariales (16,7%)
y continuidad laboral (12,9%), así como otras donde los sindicatos jugaron un
rol destacado, como política económica (10,4%), en oposición a las políticas
gubernamentales, y régimen (9,8%) para denunciar represión, persecución
y restricción de libertades. Las primeras demandas reejan una orienta-
ción más corporativa como mencionamos anteriormente, enfocada en pre-
servar intereses sectoriales antes que en oponerse a intentos de reforma.
Ahora bien, según datos proporcionados por el ex Ministerio de Trabajo, si
consideramos las demandas estrictamente laborales encontramos que tan-
to en el sector estatal como el privado, la principal fue por mejoras salariales
(29,7%) y pagos adeudados (26,5%), sumando prácticamente el 56%. Luego,
el reclamo por despidos o renovación contractual (16,2%), seguido de condi-
ciones y medio ambiente (11,2%) y regularización contractual (4,8%). Es intere-
sante destacar que, estos últimos dos reclamos prácticamente no aparecían
en el contenido de los convenios rmados, con lo cual podríamos presumir
que, pese a ser una demanda, no logró ser procesada por la institución labo-
Fuente: Natalucci, Fernández Mouján y Mate (2021).
Gráco 7. Principales demandas. Diciembre de 2015 y Diciembre de 2019.
Argentina. Valores relativos.
Ana Natalucci y Francisco Favieri
ral en juego. De todas maneras, es signicativa la diferencia entre la acción
para la preservación del poder adquisitivo y otro tipo de reclamo, en un con-
texto de retracción del empleo asalariado.
El sector estatal lideró las medidas de fuerza, representando el 67,2% de los
paros, especialmente en administración pública, salud y enseñanza. El 34,4%
restante correspondió al sector privado, principalmente en transporte e in-
dustria. Esto contrasta con el período 2011-2015, cuando protestaron más los
sindicatos del sector privado (Natalucci, Fernández Mouján y Mate, 2023).
En parte, se debe a la estrategia ocial de despidos masivos en algunas
áreas estatales, tanto nacionales como provinciales. Además, la eliminación
de algunas instituciones laborales, entre ellas la paritaria nacional docente
por el decreto 52/2018 generó una descentralización de la protesta docente.
Estos datos no quieren decir que, en el sector privado no haya habido despi-
dos, sino que tuvieron otra lógica y menor publicidad. Este cambio constitu-
ye un hallazgo respecto del trastocamiento de la centralidad del conicto del
capital-trabajo, entre sindicatos y empresarios, a aquel organizado en torno
a los sindicatos y los gobiernos.
En síntesis, la disminución de eventos de conicto durante el periodo no
es atribuible únicamente a la desmovilización de los sectores organizados,
sino que también puede responder a dinámicas de coordinación interorga-
nizacional en la protesta que se produjeron sobre todo desde mediados de
2018 a partir del acuerdo entre el gobierno y el FMI. Si bien, los sindicatos
desempeñaron un papel crucial, logrando frenar la reforma de la ley laboral
en 2017, no pudieron detener la reforma “de hecho” en un contexto de es-
tigmatización y persecución de las organizaciones y dirigentes sindicales, y
de reclamos más bien corporativos, donde se priorizaba el poder adquisitivo
por sobre demandas vinculadas al trabajo (calidad, continuidad, estabilidad,
etcétera). De esta manera, la extensión de las demandas corporativas en un
contexto de ofensiva del capital fue clave para el avance de la reforma labo-
ral “de hecho”.
Reexiones nales
El objetivo de este artículo fue reconstruir la reconguración de las re-
laciones laborales durante el gobierno de Cambiemos, considerando en
especial la reforma laboral “de hecho”. Al respecto, es interesante lo que
mencionan Krein y Giménez (2018) sobre la reforma laboral de Brasil, pero
que permite pensar el proceso local: se trata que la normativa que proponía
el gobierno no resolvía ninguno de los problemas del mercado de trabajo
como tampoco afrontaba los grandes desafíos que ha implicado la cre-
ciente incorporación de tecnología –sobre todo por la reciente inteligencia
articial– o los problemas vinculados a la productividad por la posición pe-
riférica de estos países en el mundo.
Lo que nos interesa dejar en claro es que no hay un solo factor que expli-
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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que por qué el gobierno no pudo aprobar su proyecto reformista. Al mismo
tiempo, se produjo una acción sindical organizada de los sectores comba-
tivos, falta de legitimidad social y una división al interior de las élites parti-
darias. Otros factores como la complacencia de otras fracciones sindicales,
la posición corporativa sindical para preservar el poder adquisitivo –a costa
incluso de fortalecer las desigualdades intraclases– y la decisión del gobier-
no permitieron avanzar en la reforma “hecho”.
Tanto la reforma brasileña, como la que intentó el gobierno de Cambiemos,
se orientaron a disciplinar a la clase trabajadora, reducir su participación en la
riqueza y beneciar al capital. De esta forma, su resultado fue una mayor he-
terogeneidad de la clase trabajadora, la cristalización de los diferentes seg-
mentos sociales consolidando las desigualdades, el debilitamiento de las
instituciones laborales y, nalmente, en el mediano plazo la pérdida de poder
sindical. Esta situación sin dudas fue buscada y esperada por el gobierno,
pero a posteriori el resultado de estas reformas se plasmó en sociedades
más pobres, desiguales y con un nivel mayor de incertidumbre respecto de la
organización de la vida como anhela la losofía neoconservadora.
Mientras el gobierno de Cambiemos intentaba aprobar el proyecto de la
reforma, su imagen positiva se desplomó. Al respecto, podría inferirse que
esta reforma no contaba con la legitimidad social necesaria. Es cierto que el
gobierno había ganado las elecciones con un falso eslogan que nadie per-
dería lo que había ganado durante el kirchnerismo y que se mejorarían las
deudas sociales, pero no fue suciente. La política económica, salarial y el
tipo de intervención sobre el mundo del trabajo, así como por la persecución
y estigmatización a las organizaciones sindicales fueron las expresiones
contrarias a esa narrativa, lo que también puede explicar por qué el gobierno
no propuso una nueva reforma integral, sino que partió el proyecto original e
intentó avanzar parcialmente.
Aunque el gobierno no logró aprobar la legislación laboral, su política ha-
cia el mundo del trabajo fue crucial para el empobrecimiento de la sociedad
argentina y la cristalización de desigualdades que cobraron una visibilidad
inocultable durante la pandemia por COVID-19. Asimismo, es importante
considerar que la heterogeneidad no sólo es respecto de la estructura so-
cial, sino también respecto de su representatividad. La clase que delineó el
gobierno de Cambiemos no sólo era más desigual, sino también más débil
en términos políticos.
Terminamos de escribir este artículo en noviembre de 2024. Desde esta
coyuntura es difícil no notar cómo a lo largo del proceso político que ana-
lizamos en este artículo se fueron corriendo los límites de lo aceptable, lo
necesario y lo cuestionable. Probablemente el avance del gobierno de Cam-
biemos haya sido decisivo –junto con el deterioro provocado por la pande-
mia– para la embestida neoconservadora en curso, plasmada en la ley de
“Bases para la reconstrucción de la economía argentina”, que implicó una
Ana Natalucci y Francisco Favieri
verdadera reforma de las relaciones laborales, del derecho colectivo y de la
organización sindical. En tal sentido, entendemos que es importante ana-
lizar las experiencias que a priori aparecen como fallidas, que no terminan
resultando de acuerdo a los intereses buscados, pero que resultan claves
para volver a delinear los consensos sociales.
Para nalizar, hay una pregunta que no planteamos hasta ahora, pero que
nos interesa introducir dado que permite pensar la actual coyuntura y tal
vez tender puentes entre ambos períodos. Se trata de la intensidad de las
reformas, es decir, ¿es posible medir la intensidad de las reformas en función
de la irreversibilidad de los cambios que implican? ¿Es lo mismo impulsar
una reforma “de hecho” que modicar la normativa? La respuesta parece
evidente: no, no lo es. Es cierto que la sanción de leyes formaliza cambios,
otorga estabilidad y permanencia, y brinda una sensación mayor de irrever-
sibilidad. No obstante, la implementación de reformas “de hecho” –como la
que impulsó Cambiemos– puede tener otro rol, pero no menos importante:
trastocar el sentido compartido de la época, visualizar ciertos cambios como
necesarios o inevitables, y construir legitimidad para transformaciones pro-
fundas en tiempos más oportunos.
Referencias bibliográcas
Actis Di Pasquale, E., Fernández Massi, M. y Capuano, A. (2022). Las es-
tadísticas de empleo en Argentina: límites y potencialidades de los regis-
tros administrativos. En: E. Chávez Molina y S. Carpenter (comps.) Empleo
y previsión social: problemáticas en Argentina y en el Mundo. (pp. 307-338).
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Barrera Insúa, F. y Pérez, P. (2019). Como comer y descomer: Flexibilización
laboral y baja salarial durante el gobierno de Cambiemos. En P. Belloni y F.
Cantamutto (Comps.) La economía política de Cambiemos: Ensayos sobre un
nuevo ciclo neoliberal en la Argentina (pp. 187-213). Batalla de Ideas.
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coyuntura (32). CIFRA.
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la Argentina?Realidad Económica, 53(356), 93-113.
Canelo, P. y Castellani, A. (2016). ¿El imperio de los CEOs? Una radiografía
del primer gabinete nacional del gobierno de Macri. En A. Lijalad (Comp.)
Plan Macri: Argentina gobernada por las corporaciones (pp. 129-136). Peña
Lillo.
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el ajuste y la legitimidad al interior del bloque en el poder. En P. Belloni y F.
Cantamutto (Comps.) La economía política de Cambiemos (pp. 21-60). Batalla
de Ideas.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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que por qué el gobierno no pudo aprobar su proyecto reformista. Al mismo
tiempo, se produjo una acción sindical organizada de los sectores comba-
tivos, falta de legitimidad social y una división al interior de las élites parti-
darias. Otros factores como la complacencia de otras fracciones sindicales,
la posición corporativa sindical para preservar el poder adquisitivo –a costa
incluso de fortalecer las desigualdades intraclases– y la decisión del gobier-
no permitieron avanzar en la reforma “hecho”.
Tanto la reforma brasileña, como la que intentó el gobierno de Cambiemos,
se orientaron a disciplinar a la clase trabajadora, reducir su participación en la
riqueza y beneciar al capital. De esta forma, su resultado fue una mayor he-
terogeneidad de la clase trabajadora, la cristalización de los diferentes seg-
mentos sociales consolidando las desigualdades, el debilitamiento de las
instituciones laborales y, nalmente, en el mediano plazo la pérdida de poder
sindical. Esta situación sin dudas fue buscada y esperada por el gobierno,
pero a posteriori el resultado de estas reformas se plasmó en sociedades
más pobres, desiguales y con un nivel mayor de incertidumbre respecto de la
organización de la vida como anhela la losofía neoconservadora.
Mientras el gobierno de Cambiemos intentaba aprobar el proyecto de la
reforma, su imagen positiva se desplomó. Al respecto, podría inferirse que
esta reforma no contaba con la legitimidad social necesaria. Es cierto que el
gobierno había ganado las elecciones con un falso eslogan que nadie per-
dería lo que había ganado durante el kirchnerismo y que se mejorarían las
deudas sociales, pero no fue suciente. La política económica, salarial y el
tipo de intervención sobre el mundo del trabajo, así como por la persecución
y estigmatización a las organizaciones sindicales fueron las expresiones
contrarias a esa narrativa, lo que también puede explicar por qué el gobierno
no propuso una nueva reforma integral, sino que partió el proyecto original e
intentó avanzar parcialmente.
Aunque el gobierno no logró aprobar la legislación laboral, su política ha-
cia el mundo del trabajo fue crucial para el empobrecimiento de la sociedad
argentina y la cristalización de desigualdades que cobraron una visibilidad
inocultable durante la pandemia por COVID-19. Asimismo, es importante
considerar que la heterogeneidad no sólo es respecto de la estructura so-
cial, sino también respecto de su representatividad. La clase que delineó el
gobierno de Cambiemos no sólo era más desigual, sino también más débil
en términos políticos.
Terminamos de escribir este artículo en noviembre de 2024. Desde esta
coyuntura es difícil no notar cómo a lo largo del proceso político que ana-
lizamos en este artículo se fueron corriendo los límites de lo aceptable, lo
necesario y lo cuestionable. Probablemente el avance del gobierno de Cam-
biemos haya sido decisivo –junto con el deterioro provocado por la pande-
mia– para la embestida neoconservadora en curso, plasmada en la ley de
“Bases para la reconstrucción de la economía argentina”, que implicó una
Ana Natalucci y Francisco Favieri
verdadera reforma de las relaciones laborales, del derecho colectivo y de la
organización sindical. En tal sentido, entendemos que es importante ana-
lizar las experiencias que a priori aparecen como fallidas, que no terminan
resultando de acuerdo a los intereses buscados, pero que resultan claves
para volver a delinear los consensos sociales.
Para nalizar, hay una pregunta que no planteamos hasta ahora, pero que
nos interesa introducir dado que permite pensar la actual coyuntura y tal
vez tender puentes entre ambos períodos. Se trata de la intensidad de las
reformas, es decir, ¿es posible medir la intensidad de las reformas en función
de la irreversibilidad de los cambios que implican? ¿Es lo mismo impulsar
una reforma “de hecho” que modicar la normativa? La respuesta parece
evidente: no, no lo es. Es cierto que la sanción de leyes formaliza cambios,
otorga estabilidad y permanencia, y brinda una sensación mayor de irrever-
sibilidad. No obstante, la implementación de reformas “de hecho” –como la
que impulsó Cambiemos– puede tener otro rol, pero no menos importante:
trastocar el sentido compartido de la época, visualizar ciertos cambios como
necesarios o inevitables, y construir legitimidad para transformaciones pro-
fundas en tiempos más oportunos.
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de Ideas.
La reforma laboral “de hecho” de Cambiemos: efectos sobre el trabajo y los...
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Ana Natalucci y Francisco Favieri
La política hidrocarburífera de la alianza Cambiemos
como proceso de ensayo-error1
Diego Pérez Roig
IPEHCS/CONICET-UNCo
dperezroig@conicet.gov.ar
Oil and gas policy during Cambiemos government as a trial-and-
error process
A política de hidrocarbonetos de Cambiemos como um processo
de tentativa-e-erro
Fecha de recepción: 19 de septiembre de 2024
Fecha de aprobación: 21 de noviembre de 2024
Resumen
En el presente artículo recuperamos la concepción de la política pública
como determinada por la forma “ensayo-error”, a los nes de analizar e in-
terpretar la política hidrocarburífera de la alianza Cambiemos. Este enfoque
permite conjurar el sesgo instrumentalista, problema clásico de los análisis
de políticas públicas, que fue característico de las interpretaciones de la ac-
tividad estatal en tal período. Mientras en esta última perspectiva la política
parece esclarecida de antemano por el poder de capitales altamente con-
centrados y su “colonización” del aparato de Estado, el concepto de ensa-
yo-error inscribe la intervención estatal en una estructura de acumulación y
dominación espoleada por la crisis. Esto signica que, independientemente
de sus trayectorias profesionales y vínculos interpersonales, los funciona-
rios se encuentran sometidos a la presión de dos grandes determinaciones
de la reproducción del Estado: la acumulación y la legitimación. Distintas
contradicciones de la política petrolera de Cambiemos expresan la operato-
ria de tal coerción mediante la forma ensayo-error.
Palabras clave: proceso de la política pública, política hidrocarburífera, hidro-
carburos no convencionales, postconvertibilidad argentina, Cambiemos
1- Agradezco a Adrián Piva la lectura y los comentarios hechos al borrador de este trabajo.
Año 10. Nº 22. Julio 2025